Cultura | Granada

Jesucristo se sube al escenario en Albolote

representación de 'Jesucristo Superstar'

Rosa España

Se abre el telón y aparece una cruz entre las sombras. Instantes después sale a escena un chico con chupa de cuero que empieza a cantar. No, no es un chiste. Se trata de los primeros minutos de ‘Jesucristo Superstar’,  la famosísima ópera rock de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice que se estrenó en 1971 en Broadway, y que la noche del sábado llegó al municipio granadino de Albolote.

Foto: Rosa España

La obra, llevada a cabo por un grupo de jóvenes, más de un discípulo está estudiando 4º de ESO, aficionados bajo las órdenes de Pablo Guillermo García (o “Willy”, como le llaman desde hace tantos años sus alumnos del colegio Maristas, en Granada) protagonizó ayer la primera de las tres representaciones que tendrán lugar durante estos días. Motril y Alcalá la Real (Jaén) serán los escenarios que el fin de semana que viene acogerán a Jesucristo (Héctor Benavente Antón), María Magdalena (Julia Martínez Barcelona), Judas (Antonio Jesús Cañizares León) y todos los demás personajes que crean ante los espectadores un espectáculo de música y colores.

La compañía “Maristas- Teatro del Avellano” estrenó esta obra por vez primera en 1985, dirigida por el mismo Guillermo, cosechando un éxito absoluto que obligó a prolongar el número de representaciones que había previstas. “José y la túnica de colores”, “La venganza de don Mendo” o “El diluvio que viene” son algunas de las otras obras que la compañía ha llevado a los espectadores con ilusión y mucha magia.

Mucha magia porque es lo que se respiraba la noche del sábado en el Centro Cultural “Fernando de los Ríos” (Albolote). Edades mezcladas, con un Pedro de apenas quince años y un Caifás que ya tiene los treinta, en una obra de teatro que transmitía ilusión a través de canciones cantadas con fuerza (…y más de un gallo), de divertidos bailes, de música en directo que erizaba la piel y de discípulos con camisetas naranjas y Converse rojas.

Una historia que sí, todo el mundo conoce, pero que en este “Jesucristo Superstar”, ensayado entre clase y clase, se ve desde otro punto de vista, en un clima rockero que vuelve a llenar el aire de inolvidables estribillos como ese  “Quiero saber, quiero saber Señor, con morir qué voy a conseguir”.

Letras coreadas por lo bajo por madres y padres que, sentados en sus butacas, sonreían con ilusión al ver a sus hijos convertidos en pequeños Pedros y Simones. Rafael Bonilla San Teodoro, Mila Sigler Gómez o Marina Suárez Sánchez son algunos de los casi cuarenta chicos y chicas que llenos de ilusión se cambian de ropa entre escena y escena, saltando de un momento dramático a un baile cabaretero en apenas unos minutos.

Un “Jesucristo Superstar” diferente, que merece la pena ver, y que quien lo desee podrá  hacerlo dentro de cinco días, cuando Jesús, acompañado de sus apóstoles, de sus enemigos, de su María Magdalena y de sus discípulas, se suba al escenario de Jaén.


Comentarios 4 comentarios

  1. Willy,de verdad dice:

    Todo es cierto:lo de la edad, lo de la ilusión, lo del trabajo y… lo de los gallos. Estoy totalmente de acuerdo y muy agradecido a Rosa España, a quien no tengo el gusto de conocer. Queremos seguir aprendiendo. Quedo a la disposición de todos para leer-escuchar sus comentarios. Willy.

  2. Jesucristo, en verdad os dice:

    Me alegro que gustara tanto. Para mí es una gran muestra de lo que se puede conseguir con pocas cosas pero con muchas ganas de hacer algo bien.

  3. Arturo dice:

    Yo doy fé de todo lo que se ha dicho en el articulo. Estuve en la representación que hicieron en Isabel la Catolica y me cautivaron, tanto, que vuelvo a verlo a Motril.
    Un abrazo!! Sois geniales

  4. Rosa dice:

    Willy, si tú me diste clase a mí en la ESO!! jaja y no te acuerdas de mí!!:O

Granada Digital no se hace responsable de los comentarios expresados por los lectores y se reserva el derecho de recortar, modificar e incluso eliminar todas aquellas aportaciones que no mantengan las formas adecuadas de educación y respeto. De la misma forma, se compromete a procurar la correcta utilización de estos mecanismos, con el máximo respeto a la dignidad de las personas y a la libertad de expresión amparada por la Constitución española.